El puente aéreo entre Barcelona y Madrid ya no solo transporta ejecutivos y maletas de mano. La Agència Tributària de Catalunya hace tiempo que ha puesto el foco sobre un fenómeno que erosiona las arcas públicas con una sofisticación creciente y es el de los falsos traslados de residencia. Se trata de contribuyentes con patrimonios que mantienen su vida, sus negocios y su cotidianidad en suelo catalán pero que, sobre el papel, han mudado su domicilio fiscal a otras regiones o países para aligerar su factura impositiva. Ante esta picaresca, la inspección hace tiempo que decidió pasar a la ofensiva mediante una estrategia que combina el análisis de datos con la vigilancia de los hábitos más mundanos. |